jueves 26/5/22

Adrián Varela rechaza que intentase despedir a la mujer de un sindicalista de la CIG

El otrora concejal de Deportes de Santiago, Adrián Varela, ha comparecido hoy en sede judicial por el hipotético intento de despido de una trabajadora de Sermasa, Isabel Gómez, casada con un delegado de la CIG, Antonio López, y, a su salida, preguntado por la prensa sobre si reconoció estos hechos, ha contestado: "¿Cómo los iba a reconocer si no han ocurrido?" 

El otrora concejal de Deportes de Santiago, Adrián Varela, ha comparecido hoy en sede judicial por el hipotético intento de despido de una trabajadora de Sermasa, Isabel Gómez, casada con un delegado de la CIG, Antonio López, y, a su salida, preguntado por la prensa sobre si reconoció estos hechos, ha contestado: "¿Cómo los iba a reconocer si no han ocurrido?"

 

Adrián Varela ha sido citado debido a que esta organización sindical interpuso una querella tras constatar este episodio en una escucha telefónica incorporada al sumario de la operación Pokemon, que persigue desmontar una trama corrupta de adjudicaciones de administraciones locales a empresas, y se trata de una causa judicial en la que el exedil está imputado por la presunta comisión de los delitos de tráfico de influencias, cohecho y falsedad documental.

 

Adrián Varela, acompañado de su abogado, se ha mostrado ambiguo al ser consultado sobre si mantuvo la versión que el 17 de junio de 2013 dio a la instructora de la operación Pokemon, Pilar de Lara, al explicarle que tuvo una "reacción en caliente" en la que pidió a un cargo de Sermasa, filial de Vendex, el despido de Isabel, una de sus trabajadoras, puesto que su cónyuge "estaba tocando mucho los güevos". El edil reveló entonces que él tenía problemas con los conserjes en el pabellón compostelano de Fontiñas, área deportiva que atendía Sermasa, y que fue un "calentón" motivado por estar sometido a mucha presión , dato al que añadió que llegó al Ayuntamiento en julio de 2011 con 27 años y con el lastre del "niñato que nos viene a vacilar aquí".

 

Este viernes, al salir de los juzgados de Fontiñas a los que llegó a primera hora, mucho antes de su citación, y que dejó cinco minutos después de las diez y media, Varela ha dicho respecto a este tema: "¿Leísteis el sumario?". Su declaración sucede a la de Antonio López, policía local y delegado sindical de la CIG, y a la de su mujer Isabel Gómez, trabajadora de Sermasa, que esta semana comparecieron en el juzgado de lo penal para ratificar su denuncia por violación de derechos físicos y ofrecieron a Adrián Varela la posibilidad de retirar la querella contra él si confesaba quién "de arriba" había sido el instigador de su acción.

 

El sindicalista de la CIG Xavier Picón ha expresado en la jornada de hoy, en la que acudió con una decena de compañeros a Fontiñas, el deseo unánime "de que se haga justicia" y el apoyo a Antonio López, que tuvo que pasar por el mal trago de ver que su mujer pudo ser despedida a consecuencia de su actividad sindical. "Entendemos -ha dicho- que esta es una conducta condenable. No es un calentón.

 

A esto se le llama persecución". De Adrián Varela ha comentado que está en su derecho de negarlo, "pero las evidencias son tales que tiene poco dónde meterse". Adrián Varela comunicó su dimisión al alcalde compostelano, y hoy dimisionario, Ángel Currás (PP), el mismo día que supo que debía prestar declaración por este suceso. No obstante, no alegó esta razón, y sí la de su "solidaridad" con siete compañeros suyos del grupo de gobierno que se sentaron el pasado 19 de mayo en el banquillo acusados de la presunta comisión de un delito de prevaricación tras autorizar en una junta celebrada el 30 de mayo de 2013 abonar con fondos públicos la defensa del entonces edil de Deportes en la operación Pokemon.

 

La decisión de costear esta representación legal con cargo a las arcas municipales se adoptó después de una solicitud del propio Adrián Varela, pero al final no se materializó puesto que él mismo renunció a que su abogado en esta causa judicial que dirige el juzgado de instrucción número uno de Lugo se costease con el dinero de todos. Los concejales juzgados, Amelia González, Juan de la Fuente, Cecilia Sierra, María Pardo, María Castelao, Luis García Bello y Francisco Noya, fueron inhabilitados para cargo o puesto público durante nueve años y abandonaron el consistorio por imperativo legal. La marcha de Adrián Varela precedió a esta condena en primera instancia.

Adrián Varela rechaza que intentase despedir a la mujer de un sindicalista de la CIG
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