domingo 17/10/21
Juicio | Crimen de Asunta

Asunta tomó "al menos" 27 pastillas de ansiolíticos el día que murió

Asunta, la niña de 12 años hallada muerta el 22 de septiembre de 2013 en una pista forestal de Teo (A Coruña), ingirió "al menos" 27 pastillas de Lorazepam, un ansiolítico, el día en el que murió, que fue la jornada anterior, el 21 de ese mes, según han contado hoy en el juicio dos especialistas.

Asunta Basterra, la menor de 12 años hallada muerta en una pista forestal de Teo (A Coruña), ingirió el día de su fallecimiento "al menos" veintisiete pastillas de Lorazepam, un ansiolítico, según han dicho expertos forenses, y en el juicio también se ha apuntado hoy que la niña fue arrastrada. Según un forense que se ocupó de la autopsia de la pequeña, la causa del óbito fue "sofocación", por lo que se trata de un fallecimiento violento, y no "accidental ni suicida", sin duda alguna.

 

Un diagnóstico, este, que concuerda con las señales de "ataduras" y "arrastre" que presentaba el cuerpo de la víctima, el cual este miércoles, a través de fotografías, se ha podido ver en el transcurso del juicio que se celebra en Santiago, y en el que los únicos acusados son los padres adoptivos de Asunta, Rosario Porto y Alfonso Basterra.

 

En esta jornada, en la primera sesión dedicada a las pruebas periciales, las profesionales Ana María Bermejo y María Jesús Tabernero, adscritas al Instituto de Ciencias Forenses de la Universidad de Santiago (USC), que se ocuparon del análisis toxicológico de la sangre, orina y contenido gástrico, han remarcado que la pequeña sufrió una intoxicación de Lorazepam, que es el principio activo de la medicación que tomaba su madre, Orfidal, y que durante el verano compró en, al menos dos ocasiones, Alfonso Basterra.

 

Según estas especialistas, la víctima pudo haber consumido dicha sustancia "antes o después de la comida" que el 21 de septiembre de 2013, cuando pereció, compartió con sus padres, siendo el cocinero Alfonso Basterra. No obstante, en los alimentos que todavía se conservaban de esa comida en el piso del padre no se hallaron tóxicos tras su examen.

 

El consumo de los mismos sería compatible con que la niña pudiese caminar perfectamente a las 17:20 horas, como muestra la grabación de una cámara, puesto que los efectos tardan aproximadamente dos horas en manifestarse en el organismo. Las mismas especialistas se ocuparon del análisis del cabello de la menor, inspección que evidenció que en anteriores meses también hubo "consumo", por parte de Asunta, tanto de Lorazepam como de Diazepam.

 

El jefe del servicio de Patología Forense del Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga), José Blanco Pampín, ha señalado que la autopsia que realizaron sitúa la hora de esta muerte violenta entre las cuatro y las ocho del 21 de septiembre de 2013. Ha destacado Pampín que en el fallecimiento de esta niña hubo una sofocación, de modo que los orificios naturales, en nariz y boca, quedaron "sin permeabilidad", con probabilidad con un "objeto blando", lo que provocó vómitos o náuseas en la pequeña.

 

Sin embargo, los peritos propuestos por la defensa de Rosario Porto han apuntado hoy que la autopsia oficial realizada por el Imelga, presenta "contradicciones flagrantes" puesto que, a pesar de lo que evidencia, dadas las circunstancias en las que se encontró el cadáver, no se puede determinar ni la causa ni la hora de la muerte. Ante la existencia de esta segunda autopsia, Blanco Pampín ha advertido de que la realización de "una autopsia es muy destructiva" por lo que, ha subrayado, "no le encuentro sentido" a una contrapericial de estas características.

 

Este informe, de parte, realizado por dos catedráticos de Medicina Legal y Forense, de las universidades de Cádiz y de Murcia, rebate la autopsia oficial e incluso la propia hora de la muerte de la niña, ya que según lo que explicaron hoy ambos expertos, "sería una temeridad aventurar una hora" exacta para el fallecimiento, sin tener en cuenta factores como, por ejemplo, la temperatura del cadáver".

 

Otra compareciente en esta vista oral, Concepción de la Calle, del Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga) y participante en el levantamiento del cadáver junto a otra compañera, ha relatado que fue muy duro y que el cuerpo estaba "frío" y con "signos de arrastre", como mostraban pequeñas lesiones en la zona del dorso lumbar izquierdo y otra en la región lumbar central, dado que la ropa de Asunta estaba desplazada hacia arriba. También presentaba el cuerpo de esta menor de 12 años ligaduras en manos y pies, así como una lesión en la cara externa de uno de sus muslos, lo que hace pensar que pudo ser arrastrada, ha afirmado. Según la posición en la que la menor fue encontrada en la pista forestal, ha considerado De la Calle que el cuerpo fue colocado allí "de una forma más o menos rápida".

 

Esta especialista ha explicado que, en el momento del levantamiento del cadáver, se decidió no tomar la "temperatura rectal" del cuerpo puesto que, en un primer momento, se sopesó la agresión sexual, "y era la hipótesis que tenía más fuerza, por ello no lo consideramos conveniente". Mañana continuarán las pruebas periciales que se extenderán hasta el próximo 21 de octubre.

 

La abogada Rosario Porto y el periodista Alfonso Basterra son los únicos acusados de la muerte violenta de su hija, cuyo cadáver se halló en una pista forestal de Teo (A Coruña) el 22 de septiembre de 2013. Ambos permanecen en prisión preventiva en el penal de Teixeiro, y se enfrentan, cada uno de ellos, a hasta 20 años de prisión.

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