lunes 29/11/21

Condena al Sergas por error de diagnóstico de un cáncer con resultado mortal

El juzgado contencioso número dos de Compostela ha condenado al Sergas a indemnizar con 20.000 euros a la hija de un vecino de Chantada (Lugo) a la que se le diagnosticó mal su enfermedad, al confundir un mesotelioma con un cáncer de páncreas.

El juzgado contencioso número dos de Compostela ha condenado al Sergas a indemnizar con 20.000 euros a la hija de un vecino de Chantada (Lugo) a la que se le diagnosticó mal su enfermedad, al confundir un mesotelioma con un cáncer de páncreas.

 

Los hechos, según el fallo del que ha informado el Defensor del Paciente, se remontan a septiembre de 2006, cuando este hombre, de 70 años e iniciales C.L.T. recibió la comunicación de que tenía un cáncer de próstata y fue tratado con un bloqueo hormonal completo y radioterapia.

 

En enero de 2007, se le realizó un TAC al paciente, en el que el criterio diagnóstico cambió, hablando en esta ocasión de cáncer de páncreas y siendo el centro médico el Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), programándose para combatirlo distintos ciclos de quimioterapia. El diagnóstico de cáncer de páncreas se realiza únicamente en base a una citología, prueba que no es la adecuada por su sensibilidad y especificidad para realizar este tipo de diagnóstico, informa este organismo.

 

En mayo de 2007 comenzó el paciente seis ciclos de quimioterapia para tratar su cáncer de páncreas y durante el tratamiento se han pautado varios TACs tras los que se le informó de que la enfermedad progresaba favorablemente. En el mes de marzo de 2008, el paciente ingresó en dos ocasiones por el servicio de urgencias del CHUS por dolor abdominal y se le dijo que tenía bronquitis, siendo a continuación dado de alta y remitiéndolo a su domicilio. Una vez en casa, dada la persistencia del malestar general que presentaba el paciente, acudió al servicio de urgencias del Hospital Comarcal de Monforte, donde fue intervenido de urgencias de colecistitis aguda el 12 de marzo de 2008. Al paciente y a su familia se le informó en el Hospital de Monforte en ese momento de que el páncreas estaba perfecto, que el cáncer de páncreas no existía y que era un error de diagnóstico, tal y como se le hace constar en el informe de radiología de marzo de 2008 donde figura "páncreas sin lesiones focales".

 

También se le detalla que el cáncer se manifiesta en el mesotelioma peritoneal como resulta del informe anatomopatológico de marzo de 2008, es decir, tras la práctica de una biopsia, la cual no se había practicado en el CHUS. Se le informa de que los ciclos de quimioterapia recibidos no han servido para nada y de que el cáncer primario era el mesotelioma, con lo que se habían perdido dos años de lucha contra la enfermedad que de modo silente se estaba desarrollando, al no estar ni diagnosticada ni tratada.

 

El paciente estuvo 23 días ingresado en el Hospital Comarcal de Monforte, siendo remitido al CHUS para valoración de tratamiento del cáncer del mesotelioma peritoneal. Según señala el abogado de la familia, Cipriano Castreje, hubo un error de diagnóstico y las pruebas practicadas no fueron las que tenían la sensibilidad y especificidad adecuada para hacer un diagnóstico más preciso y, así, beneficiarse el paciente de un tratamiento más adecuado y, desde luego, que la dolencia no hubiese progresado. Se le trató, sostiene, en base a un "diagnóstico de sospecha que no llegó a ser confirmado, o de certeza inconcreta, no era un cáncer de páncreas, era un mesotelioma estadío IV".

 

Las pruebas practicadas tenían un alto índice de falsos positivos y la citología mucha menos sensibilidad que la biopsia. Si se le hubiese realizado una biopsia en 2007, apunta este letrado, se hubiese diagnosticado el mesotelioma y se hubiese sabido el estadío exacto, en este caso el mesotelioma que se le diagnosticó en Monforte en estadio 4 y no se sabe si el cáncer podía estar en estadío 1, 2, 3 0 4 cuando se hizo la citología porque "el problema de la citología es que tiene muchas limitaciones", según los peritos.

 

No se diagnosticó el mesotelioma, concluye, porque no se hizo la biopsia, y se basaron únicamente en la citología. El paciente murió del mesotelioma meses más tarde de su diagnóstico. La sentencia determina que sí se debe reconocer el derecho de la parte actora a ser indemnizada, concurriendo el nexo causal exigible para declarar la responsabilidad patrimonial por la asistencia sanitaria prestada, pero no se puede prescindir de las circunstancias concurrentes, de la grave patología que tenía el paciente

 

. Tampoco del tratamiento paliativo que conllevaba la gravedad de tal patología y en concreto de la diferencia de supervivencia entre el carcinoma de páncreas y de mesotelioma, supervivencia que en muchos casos es reducida y limitada, por eso se le indemniza con la suma de 20.000 euros a la hija del fallecido.

 

Condena al Sergas por error de diagnóstico de un cáncer con resultado mortal
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