viernes 22/10/21
Muerte digna

El hospital dice que la niña no tiene ningún soporte para mantenerla con vida

La pequeña Andrea, para la que sus padres solicitan una "muerte digna" al padecer la menor una enfermedad degenerativa que se ha complicado, no tiene en el complejo hospitalario universitario de Santiago (CHUS), en el que está ingresada, aparato mecánico alguno para mantenerla con vida.

El Hospital Clínico de Santiago ha señalado hoy que hay en este momento una consulta hecha a un juez compostelano que ya se había pronunciado sobre el tratamiento que recibe la pequeña Andrea, una niña ingresada en este centro médico para la que los padres demandan una "muerte digna".

 

El gerente del complejo hospitalario, Luis Verde Remeseiro, ha comentado en declaraciones a los informadores, en una conferencia de prensa por otro asunto y al ser preguntado por este suceso que concierne a una niña con una enfermedad degenerativa e incurable cuyo estado se ha agravado, que no se está practicando "obstinación o sobreesfuerzo terapéutico" alguno.

 

Verde Remeseiro ha apuntado que se está actuando "en la línea que marcan los principios de la buena practica clínica y la ética asistencial", así como en base a las recomendaciones del magistrado consultado, que ya ha emitido un auto en el pasado mes de julio. No obstante, ante la actual situación y, de acuerdo con el servicio de Pediatría, se ha puesto el caso nuevamente en conocimiento del juzgado, para conocer si refrenda el plan terapéutico que autorizó en su momento o hay que llevar a cabo "alguna actuación o modificación del mismo".

 

El responsable sanitario ha insistido en que "no hay ningún ensañamiento, ni ninguna obstinación terapéutica" y, de hecho, "el servicio de Pediatría ya está ejerciendo esa limitación del esfuerzo terapéutico", por lo que se ha considerado "razonable" una nueva consulta al juez. Tras defender la necesaria "confidencialidad" de la información clínica y asistencial, Verde Remeseiro ha dicho que todas las actuaciones se están llevando a cabo con el conocimiento de la familia y ha demandado el "clima necesario", al igual que tiempo, calma, tranquilidad y sosiego para resolver este asunto, con la paciente en una situación "estable".

 

Los padres de Andrea, Estela Ordóñez y Antonio Lago, se han declarado este miércoles "indignados" al informar de que cuentan para su reivindicación de una "muerte digna" con un informe favorable pero no vinculante, y según ellos no atendido, del comité de ética de la gerencia de Santiago, y han dicho que sopesan ir a la Justicia. La madre ha contado que la niña tiene doce años pero que su apariencia es de una criatura de cuatro y que la encuentra "rendida".

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