miércoles 26/1/22
Santiago | Política

El regidor dimisionario de Santiago se mantiene como edil en el nuevo equipo

Siguen en el equipo de Gobierno Ángel Currás, Reyes Leis, Luis Meijide y José María Rosende. Los nuevos concejales son la diputada Marta González, María Antón, gerente del Consorcio, Manuel Martínez, licenciado en Derecho y secretario en Boiro, Ramón Quiroga, licenciado en Derecho, Teresa Gutiérrez López, del Instituto de Vivenda e Solo, María José Corral, licenciada en Derecho, Alejandro Sánchez Brunete y la senadora María Jesús Sáinz.

El regidor dimisionario de Santiago, Ángel Currás (PP), al que releva Agustín Hernández, seguirá de concejal en el nuevo equipo de gobierno para la ciudad, y esto se produce ante su negativa a entregar el acta, un paso que su partido presumía que daría, aunque finalmente no ha ocurrido así.

 

El que será el tercer regidor popular en este mandato, Agustín Hernández, presentó este sábado a los nuevos concejales en el Hostal dos Reis Católicos, bajo el argumento de que es un equipo preparado y comprometido para resolver los problemas de esta ciudad, a la que devolverán "normalidad".

 

El próximo alcalde de Santiago, Agustín Hernández, ha diseñado la nueva mayoría del PP en el Ayuntamiento compostelano, que contará con siete concejales no electos, un equipo en el que se mantendrá el regidor dimisionario Ángel Currás, aunque, en su caso, lo hará para facilitar la transición.

 

En el compostelano Hostal dos Reis Católicos, Hernández ha dicho hoy que contará con la diputada en el Congreso Marta González, que ocupaba el puesto 24 de la lista con la que este partido concurrió a las elecciones municipales de 2011, y seguirán Reyes Leis, Luis Meijide y José María Rosende, así como Currás, por el citado motivo.

 

Los nuevos ediles son la senadora María Jesús Sáinz, el abogado Alejandro Sánchez-Brunete, que fue concejal en esta ciudad entre 1995 y 1999; la actual directora del Instituto Galego de Vivenda e Solo, Teresa Gutiérrez; la gerente del Consorcio de Santiago, María Antón; el secretario municipal en el Ayuntamiento de Boiro, Manuel Martínez; el subdirector general de Promoción de la Igualdad, Ramón Quiroga; y la licenciada en Derecho y Asesora María José Corral.

 

El mensaje es que éste dejará de ser un ayuntamiento que genera problemas para convertirse en uno que ofrecerá soluciones para los vecinos, una encomienda a la que han prometido dedicarse en cuerpo y alma.

 

Gerardo Conde Roa fue el alcalde que tomó posesión el 1 de julio de 2011, tras vencer el PP por un margen mínimo en las elecciones municipales, pero el 4 de abril de 2012 trascendió que la Fiscalía, tras una denuncia de la Agencia Tributaria, se querelló contra él por defraudar a Hacienda hasta 291.000 euros del IVA de la venta de unas viviendas de su promotora inmobiliaria, hecho por el que al final dejó el bastón de mando aunque tardó en dar su brazo a torcer.

 

Se fue el día 16 de ese mismo mes y en octubre de 2013 se supo que era condenado, pero antes consiguió que con su puesto se quedase Ángel Currás, un apellido que en la política gallega solo se conocía por su hermano, Celso Currás, quien fue responsable de Educación en la etapa del fallecido Manuel Fraga como presidente de la Xunta de Galicia.

 

Ángel Currás, nacido el 2 de diciembre de 1954, es doctor en Ciencias Biológicas y catedrático de Enseñanza Secundaria en el Instituto Arcebispo Xelmírez I de Compostela.

 

Fue administrador del proyecto de la capitalidad europea de Santiago en el 2000 y desde ese año hasta 2005 director de la Fundación Ciudad de la Cultura, siendo el conselleiro del ramo Xesús Pérez Varela y cuando este complejo cultural del Monte Gaiás todavía se encontraba en fase de construcción. Gerardo Conde Roa lo consideraba un amigo, su hombre de confianza y una persona de gran valía, de las que crean un excelente ambiente laboral.

 

El 9 de junio de 2014, se vio Ángel Currás en la misma tesitura que su predecesor, Conde Roa, éste último actualmente imputado en la operación Pokemon por prevaricación, cohecho y tráfico de influencias.

 

Ángel Currás, imputado en esta misma causa por la presunta comisión de un delito de tráfico de influencias en el marco de la operación Pokemon, que persigue desmontar una presunta trama corrupta de contratas públicas, e inculpado en otro caso por supuesto acoso a un policía local, anunció el pasado lunes que se iba, una marcha que no obedece a estos motivos.

 

Esta comunicación sucedió a la dimisión por imperativo legal de siete concejales acusados de prevaricación tras haber acordado en una junta de gobierno celebrada el 30 de mayo de 2013 pagar con fondos públicos la defensa de Adrián Varela en la operación Pokemon.

 

Pese al acuerdo adoptado, no se hizo desembolso alguno y este político, imputado por falsedad documental, tráfico de influencias y cohecho, costea su defensa con sus medios por decisión propia y tras el revuelo que se montó después de plantear él mismo el abono con cargo al erario público. Adrián Varela dejó de manera voluntaria el gobierno, al igual que su compañera Rebeca Domínguez, otrora responsable de Juventud y Normalización Lingüística, e imputada también en la operación Pokemon por tráfico de influencias.

 

Ángel Currás señaló esta semana que su paso él lo dio ante una situación excepcional que requiere de una decisión a la altura, y expresó que el conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, Agustín Hernández, es la persona idónea para recoger el testigo y encargarse de la renovación.

 

Agustín Hernández Fernández de Rojas (Madrid, 1961) es ingeniero de Caminos, Canales y Puertos por la Universidad Politécnica de Madrid en la especialidad de Cimientos y Estructuras. Es funcionario del Cuerpo facultativo Superior de la Xunta de Galicia y cuenta con el diploma de Directivo de la Escola Galega de Administración Pública (EGAP).

 

El regidor dimisionario de Santiago se mantiene como edil en el nuevo equipo
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