miércoles. 10.08.2022

Un psiquiatra cree que la sociedad sobrestima el uso de móviles por los adolescentes

El uso de dispositivos móviles por parte de jóvenes y adolescentes está sobrestimado por parte de sus padres y de la sociedad en general, ya que sólo hay casos patológicos entre un 2 a 3 por ciento de ellos, afirmó hoy el psiquiatra Jesús de la Gándara.

El uso de dispositivos móviles por parte de jóvenes y adolescentes está sobrestimado por parte de sus padres y de la sociedad en general, ya que sólo hay casos patológicos entre un 2 a 3 por ciento de ellos, afirmó hoy el psiquiatra Jesús de la Gándara. Jefe del servicio de Psiquiatría y profesor de la Escuela universitaria de Enfermería de Burgos.

 

De la Gándara es uno de los participantes en el XVIII Congreso nacional de Psiquiatría que se inaugura esta tarde en Santiago de Compostela y que se prolongará hasta el sábado. "Los padres opinan que todos los adolescentes son adictos a los móviles, aunque sus hijos creen que ninguno de ellos tiene adicción alguna", señaló en una entrevista telefónica con Efe.

 

De la Gándara, autor de un libro titulado "Cibernícolas" en el que analiza los "vicios y virtudes" del uso de las tecnologías de la información y la comunicación. En su opinión, solo 15 % a 30 % de los jóvenes hacen un uso "problemático" que puede conllevar cierta "irritabilidad" por el hecho de "menoscabar otras actividades", como "no atender a otros miembros de la familia o a las tareas de estudio". Sus conclusiones se basan en un muestreo efectuado en unos trescientos niños de 10 a 18 años llevado a cabo por Isabel Ledo, autora de una tesis doctoral sobre ese asunto que él dirigió.

 

El estudio de esos casos le llevó a determinar una "ínfima parte" de adolescentes tiene problemas "patológicos" derivados del uso de esas nuevas tecnologías, incluida la adicción. Observó que esos casos requieren de una "detección temprana" por parte de los padres y los pediatras o médicos, porque "a esas edades todavía es relativamente fácil modificar conductas".

 

Sin embargo, lamentó que en España hay dificultades para diagnosticarlos porque "no quieren ni van a ir" a un pediatra, médico o psiquiatra que pueda atenderlos, y lamentó que los padres no parecen capaces de detectar los síntomas. En su opinión hay un "abismo" en la percepción entre padres e hijos de los que supone una dependencia o una adicción, y eso no facilita las cosas. Además, apuntó: "cómo puede un padre comprar a su hijo un ordenador o un móvil y luego decirle que no los use.

 

Eso son soserías, hay que ser realistas". Para De la Gándara el uso de dispositivos móviles, ordenadores, videojuegos u otras tecnologías es "menos preocupante de lo que piensa la sociedad", pero es necesario "detectar bien" a una minoría de niños o adolescentes que "corren un verdadero riesgo" al presentar "conductas patológicas". El psiquiatra, que tiene previsto hacer una ponencia en el congreso titulada "Uso, abuso y adicción de las nuevas tecnologías", subrayó que los nuevos dispositivos ofrecen "muchas ventajas" a los jóvenes en términos de "relaciones, compromisos emocionales y afectivos" y otros aspectos vinculados a su desarrollo, de manera que "demonizar todo eso no sirve para nada".

 

De la Gándara, además, es autor de un muestreo divulgado en 2009 que ponía de manifiesto que "el Camino de Santiago es un gran hospital con muchísimas personas van buscando ayuda". "Eso ha sido una constante en la historia" como atestiguan los numerosos hospitales que ha habido a lo largo de ese sendero, comentó el autor de ese estudio basado en 38 peregrinos ingresados en Burgos con transtornos psicológicos graves.

 

Reconoció que el estudio "generó mucha polémica absurda, ya que muchos caminantes se sintieron ofendidos", pero indicó que se trata de un sendero que en algunos casos permite a las personas que lo transitan "encontrar el equilibrio que buscan, y eso es positivo". Sin embargo, hay casos documentados de caminantes que "no hacen bien los tratamientos o abandonan la medicación" y que presentan "casos de tipo psicótico", por lo que indicó que no tiene "nada de que arrepentirse" de su estudio sobre una realidad, que proclama desconocida, de ese sendero espiritual y turístico.

Un psiquiatra cree que la sociedad sobrestima el uso de móviles por los adolescentes
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