martes 24/5/22

‘O home o o can’, cine neorrealista que aborda la paradoja de la soledad

La problemática de la soledad no deseada, la del último habitante que vive en un pequeño pueblo gallego, está presente en el último trabajo del director Ángel de la Cruz, “O home e o can”, que se encuentra ya en plena post-producción, una vez rematado el rodaje, con el objetivo de estrenarse en otoño.

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La problemática de la soledad no deseada, la del último habitante que vive en un pequeño pueblo gallego, está presente en el último trabajo del director Ángel de la Cruz, “O home e o can”, que se encuentra ya en plena post-producción, una vez rematado el rodaje, con el objetivo de estrenarse en otoño.

La película cuenta la historia de Manuel, un hombre con capacidades intelectuales disminuidas que no ha salido nunca de su aldea, en la que vive completamente solo tras la muerte de la última vecina, pero con su inseparable perro.

Al menos hasta que un accidente lo obliga a adentrarse en la ciudad en busca de un veterinario.

En medio de ese caos, que supone llegar por primera vez a una urbe, el protagonista se encuentra con Paula, una joven que huye de un hogar desestructurado en busca de la libertad.

En definitiva, dos personajes antagónicos que, sin esperarlo, conectarán, unidos por la soledad.

Rodada en blanco y negro, está interpretada por Manuel Manquiña (Manuel) y Paula Chaves (Paula). En la cinta, el director trata de dar visibilidad a algunos de los problemas de la Galicia rural, como son el envejecimiento de la población, el abandono o, como ya se ha mencionado, la soledad no deseada.

“Lo que queremos contar es la paradoja de que a pesar de que Manuel está solo en su pueblo, no echa nada en falta. Por circunstancias -el accidente del perro, que actúa como catalizador de la historia- éste tiene que salir de su pueblo y venir a la ciudad. Curiosamente es donde más sólo se va a encontrar”, comenta a Efe Ángel de la Cruz.

El director hace hincapié en “la paradoja” que supone para este personaje llegar a la ciudad, donde “estamos cada vez más incomunicados”, hasta que conoce a Paula, una joven “rebelde” procedente de “una familia desestructurada” y en quien encuentra su “única compañía”, una relación que se da en ambos sentidos.

Después de varios avatares -el proyecto que estaba previsto en 2018, se vio interrumpido por temas diversos y después por la pandemia-, el director explica que decidieron poner en marcha el proyecto en blanco y negro, buscando de alguna manera “rendir homenaje al neorrealismo”.

De hecho, muchos personajes que aparecen en la película “no provienen” del mundo cinematográfico, en esa línea de la época, donde los equipos “tenían poco dinero” y se hacía un cine “interviniendo lo mínimo posible”.

“El personaje -Manuel- es un hombre sencillo, natural, que tiene dificultad de expresión. Para acomodarlo, traté de simplificar su lenguaje al máximo, buscando características físicas que yo identifico”, señala el actor gallego Manuel Manquiña, quien compara a estos personajes con un Quijote y Sancho Panza actuales.

Más conocido por su trabajo en otro tipo de papeles, Manquiña afirma no obstante que se encuentra “cómodo en el drama”.

A su vez, Paula Chaves destaca la “experiencia maravillosa” que ha supuesto poder participar en este proyecto, su primer largometraje. De su papel, subraya “el contrapunto” que representan ambos personajes, que van evolucionando hasta “ir acercando” sendas realidades.

“En dos mundos tan diferentes conviven Paula y Manuel, que no solo encuentran apoyo, sino que evolucionan como personas, y en el trayecto encuentran el afecto, la amistad, se retroalimentan”.

En esta línea, el director alude a “la transformación” que sufren ambos, “especialmente Paula”, a la que conocer a Manuel “le ha cambiado la vida”.

La obra producida por Ézaro Films y Caladiño Films en coproducción con la CRTVG y en la que también participa la Diputación de Ourense, fue rodada en varios escenarios, en Cea, San Cibrao das Viñas, Manzaneda y en la ciudad de Ourense.

En el caso de Cea, el rodaje se realizó en una aldea “muy pequeña”, conformada por “cuatro casas y un habitante”, y en la que pudieron “recrear” esta “historia de ficción”.

Culminado el rodaje, “la idea es terminar la producción este verano y poder estrenarla en otoño” a fin de poder llevarla a salas comerciales y festivales y, con posterioridad, a otras plataformas.

‘O home o o can’, cine neorrealista que aborda la paradoja de la soledad
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