domingo. 26.05.2024

En su primer disco de estudio en 7 años, "La trinchera pop", Iván Ferreiro revoluciona su proceso creativo con el objetivo de siempre, "hacer música bonita", aunque sea desde ideas aparentemente "raras" como cantar sobre un canon de Vivaldi o de la sintonía del mítico programa "El hombre y la tierra" de RTVE.

"Hay quien piensa que hago cosas raras para parecer raro, pero no", precisa el artista gallego en una charla con EFE tras asegurar que, "en el fondo", lo que pretende "es ser un producto pop y perdurar en la memoria colectiva dentro de 20 años, que es lo que es el pop, aunque para muchos sea una palabra denostada".

Evitar el aburrimiento de hacer discos siempre de la misma manera en una "competición contra sí mismo" le llevó ya durante la gira de su anterior disco, "Casa" (2016), a establecer las bases "filosóficas" de este trabajo que se publica este viernes.

Para empezar, decidió "construirlo desde otro lugar que no fuese el piano o la guitarra". Había empezado a acumular "juguetitos electrónicos" como un "organelle" junto a su fiel escudero en la composición, su hermano Amaro, y decidió que esta vez serían estos la base de la creación.

Por otro, apelar a ese David Lynch "que no explica las cosas, porque la vida no se explica a sí misma" y "hacer también las letras de otra manera, poniendo la filosofía sobre la mesa" y evitando discursos claros como el "te echo de menos" de siempre para que funcionaran "de forma contradictoria, como nuestras cabezas".

"El objetivo era que la canción emocionara sin que supieras muy bien de qué estaba hablando e Iván ha conseguido que cada uno escuche lo que quiere oír, aunque él no lo haya dicho, como un tipo de escritura cuántica", observa Amaro Ferreiro, sentado a su lado, ante el que considera el "mejor disco" de su hermano.

Siete años han tardado en darle forma "desde la calma, sin obsesiones", para "decantarlo como el vino" y sintetizar cada una de las canciones que lo integran con una fórmula única, especialmente ante retos complejos como la "atávica" "La humanidad y la tierra", que "samplea" junto a Tanxugueiras la sintonía del mítico programa de televisión que presentó Félix Rodríguez de la Fuente.

"Ya no tengo tanta prisa por hacer discos y con este no quería sufrir, ni agobiarme delante del papel ni de las máquinas. Si un día nos atascábamos, nos íbamos a hacer la cena", subraya Iván Ferreiro bajo la idea firme de que, con tantos álbumes a la espalda desde sus tiempos con Los Piratas, si publicaba algo con 52 años era para decir algo nuevo.

De eso versa en parte "La trinchera pop" (Warner Music), del proceso creativo de los discos y de exponerse, de "desabrocharse el cinturón de seguridad" o andar por "el alambre", como rezan algunos de los temas.

"Así como en un montón de situaciones me gustaría estar protegido, cuando compongo es cuando no tengo que protegerme. Y yo necesito que se vea que me expongo", apunta, antes de reflexionar sobre que solo "es jodido envejecer en el pop si quieres ser un viejo venerado, no si lo que quieres es simplemente hacer pop y no le das importancia a eso".

Rizando el rizo en busca de hallazgos, en el corte que cierra el disco decidieron usar entera una interpretación de Max Richter de Antonio Vivaldi, con una letra en la que "imitan a Andrés Calamaro cuando imita a Bob Dylan".

"Para mí Andrés es uno de los grandes escritores en castellano de todos los tiempos. Su llegada fue muy importante, porque creo que hasta entonces muchos grupos españoles estábamos muy tranquilos y orgullosos con nuestras letrillas y él demostró que se podía ir más allá", señala.

Porque "eso es lo bonito del pop, que se realimenta", apunta a continuación, una idea que materializaron con la edición limitada de vinilos de este álbum para la que utilizaron viejos estuches de otros discos, de Mocedades a la serie de recopilatorios míticos "¡Boom!", sobre los que pegaban la carátula de "La trinchera pop".

Para escucharlo en vivo, de momento existe una fecha única de presentación, que es el próximo 24 de marzo en el Palacio de Congresos e Exposicións de Galicia, en Santiago de Compostela. 

Iván Ferreiro: "En el fondo lo que pretendo es ser un producto pop"