jueves 13/5/21

Absuelven a la trabajadora acusada de acceder al historial clínico de su hija

La trabajadora del Sergas acusada de utilizar su clave de acceso personal en su puesto de trabajo para realizar 68 accesos a la historia clínica de su hija ha sido absuelta por la Audiencia Provincial de Pontevedra porque no se ha acreditado que realizase los accesos sin la autorización de su hija.

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La trabajadora del Sergas acusada de utilizar su clave de acceso personal en su puesto de trabajo para realizar 68 accesos a la historia clínica de su hija ha sido absuelta por la Audiencia Provincial de Pontevedra porque no se ha acreditado que realizase los accesos sin la autorización de su hija.

La sentencia, que no es firme, coincide con la del primer juicio, que fue anulado por el TSXG, el cual ordenó su repetición al detectar errores que impedían colegir cómo el tribunal había llegado a tal conclusión, y el caso pasó a la Sala Quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, al considerar que el tribunal estaba viciado.

Según la nueva sentencia, con fecha del pasado 19 de abril, “la Sala, en la valoración conjunta de la prueba practicada, no puede llegar al convencimiento más allá de toda duda de que los accesos se llevaran a cabo sin autorización”.

Considera acreditado el tribunal que la madre de la demandante, como ella misma reconoció y como quedó reflejado en el historial del Sergas, accedió repetidamente desde el hospital Xeral-Cíes de Vigo entre el 2012 y el 2014 al historial de su hija, razón por la que tanto la Fiscalía como la acusación particular solicitaban para la acusada cuatro años de prisión y sendas indemnizaciones económicas de algo más de 15.000 euros.

Sin embargo, considera como “hipótesis razonable la existencia de un consentimiento no escrito”.

Aplica por tanto el tribunal el principio ‘in dubio pro reo’, regla de valoración probatoria que conduce a adoptar la alternativa más favorable al acusado cuando el tribunal de enjuiciamiento no ha alcanzado una certeza exenta de dudas razonables.

“Dicho de otro modo”, añade el fallo: “el principio no obliga a dudar, sino a absolver cuando, valorada toda la prueba, persistan dudas en el tribunal respecto de la culpabilidad del acusado”.

Buena parte de las disquisiciones sobre si existió autorización o no de la hija a la madre giraron en el juicio, celebrado el pasado diciembre, en torno a la relación que mantenían ambas.

Mientras la hija aseguraba no haber vuelto a ver su madre desde 2012, ésta señalaba que mantenían relación en las fechas en que accedió a su historial médico, que hablaba con ella en persona y por teléfono y que hasta la acompañó repetidamente al médico.

Según la madre, su hija le pedía que fuera con ella personalmente o por teléfono, nunca por escrito, de modo que ella daba por supuesto que tenía consentimiento expreso.

Dado que el tribunal no considera que la sospechosa realizase los accesos sin contar con la autorización de su hija se remite “al estrecho vínculo entre las partes, que lleva a considerar hipótesis razonable la existencia de un consentimiento no escrito”.

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