lunes. 04.07.2022

Dani Rivas, el piloto que soñaba con disputar el Mundial de Moto GP

Dani Rivas, fallecido este domingo en el circuito de Laguna Seca (Los Ángeles) durante la prueba del campeonato AMA de Superbikes, era el último representante gallego en los circuitos internacionales de velocidad, al que su padre, José Luis Rivas "Willy", le contagió su pasión por las motos desde muy pequeño.

Dani Rivas, fallecido este domingo en el circuito de Laguna Seca (Los Ángeles) durante la prueba del campeonato AMA de Superbikes, era el último representante gallego en los circuitos internacionales de velocidad, al que su padre, José Luis Rivas "Willy", le contagió su pasión por las motos desde muy pequeño.

 

Rivas empezó a tomarse en serio el motociclismo a partir del 2004, cuando finalizó en décima posición en la categoría Supersport de la Copa Movistar. Antes se había proclamado subcampeón de España de mountain-bike en descenso con 14 años. Animado por su padre, dio el salto al motociclismo para quedarse.

 

Pronto empezaron a llegar los éxitos. En el 2008 se proclamó subcampeón de Europa de velocidad Supersport Júnior. Rivas pasará a la historia por el ser primer piloto que se subió a una Moto2. La escudería Blusens BQR fabricó la primera de la categoría y él fue el encargado de ponerla en pista en el CEV (2009) antes de que tuviera campeonato propio en el Mundial de velocidad.

 

Su carrera deportiva no puede entenderse sin la persona de su padre, un ex corredor de motocross que se esforzó por cumplir su sueño de ver a su pequeño Dani entre los mejores pilotos del mundo. En 2012 su hijo anunció su retirada del motociclismo, desanimado por la falta de apoyos económicos.

 

Se derrumbaba su sueño, pero también el de su padre, que tanto había invertido en la formación de Dani costeándole muchos de los viajes. Una empresa local salió a su rescate. De Moto 2 dio el salto a Superbikes. Esta temporada debía participar en el Campeonato Británico de esa modalidad, pero problemas en su equipo le impidieron debutar. BMW lo repescó para disputar el Nacional, llegando a ser segundo en la prueba de Aragón.

 

Poco después, recibió una oferta del equipo Team Allende BMW Racing para que desarrollara su moto en el campeonato AMA de Superbikes de Estados Unidos. No lo dudó. Su estreno se iba a producir en el circuito de Laguna Seca, donde tantas veces había soñado correr, donde anoche se dejó desgraciadamente su vida. Su muerte ha causado una gran conmoción en Moaña, su localidad natal. El bar Frappos, donde acostumbraba a reunirse con sus amigos, muchas veces para ver los partidos del Celta, hoy ni tan siquiera abrió sus puertas.

 

Dani era muy querido dentro en el paddock, pero también fuera de él. Uno de sus grandes amigos era el futbolista Iago Aspas, que se enteró de la triste noticia en la concentración que el Celta está realizando en Alemania. A ambos le unía la pasión por los coches y su sueño de triunfar en sus respectivos deportes. Dani Rivas tenía dos sueños: correr en Laguna Seca y debutar algún día en Moto GP. El primero y último lo cumplió ayer

Dani Rivas, el piloto que soñaba con disputar el Mundial de Moto GP
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