viernes. 21.06.2024

La familia de Déborah Fernández-Cervera, la joven viguesa que fue encontrada muerta en O Rosal en 2002, ha presentado una oposición ante el juzgado a la prórroga de la instrucción y, en consecuencia, ha solicitado el sobreseimiento provisional del caso. Los abogados de la familia anunciaron esta decisión y expresaron su resignación frente al curso de los acontecimientos.

En una lectura de un comunicado, la madre de Déborah expresó su desaliento, afirmando que vivirán "ahogados en la indefensión" debido a que la "justicia" no los "ampara". Los abogados, por su parte, se pronunciaron en contra de la prórroga de la instrucción, ya que el plazo establecido está a punto de expirar.

La familia ha trasladado al juzgado su petición de sobreseimiento provisional del caso si se determina que no existen suficientes elementos para abrir un procedimiento de jurado. Esta solicitud se basa en la falta de avances significativos en la investigación, lo que ha llevado a la familia a sentirse desilusionada y sin esperanzas de obtener justicia para Déborah.

El trágico suceso ocurrió en 2002, cuando Déborah Fernández-Cervera fue encontrada sin vida en El Rosal, un incidente que conmocionó a la comunidad viguesa en ese momento. Desde entonces, la familia ha luchado incansablemente por esclarecer los hechos y encontrar a los responsables, pero hasta ahora han experimentado dificultades en su búsqueda de la verdad.

La determinación de la familia de solicitar el sobreseimiento provisional del caso refleja su frustración ante la falta de avances y su percepción de falta de apoyo por parte del sistema judicial. 

La familia de Déborah, la joven viguesa asesinada en 2002 se da por vencida