jueves. 20.06.2024

La Guardia Civil ha informado de que investiga a dos vecinos de Chapela, en la localidad pontevedresa de Redondela, por no atender y cuidar a más de una decena de perros, por lo que se les acusa de un supuesto delito de maltrato animal. A uno de los perros, informan fuentes del Instituto Armado, tuvieron que amputarle una extremidad a consecuencia de las graves heridas que presentaba.

 

Las investigaciones al respecto de este caso se iniciaron cuando el Equipo del Seprona de Vigo tuvo constancia, a través del perfil en una red social de una asociación animalista, de la existencia de un vídeo de un perro de cuatro años gravemente herido. Sus propietarios, añaden las fuentes, habían requerido servicios veterinarios para pedir su eutanasia por el lamentable estado que presentaban las heridas que tenía en una pata, consecuencia, supuestamente, de una mordida. La asociación animalista inició una campaña de recaudación de fondos para hacer frente a los gastos de una clínica veterinaria donde el perro se recupera después de haber sufrido una intervención quirúrgica para amputarle la extremidad anterior derecha.

 

El animal, una hembra de pastor belga de malinois, llegó a la clínica veterinaria en un estado que dio origen a que el Seprona iniciara diligencias de oficio para identificar a su propietario y depurar posibles responsabilidades. En la vivienda de la dueña, que reside en la parroquia redondelana de Chapela, se encontraron más perros en pésimas condiciones higiénico-sanitarias, algunos de ellos incluso con síntomas de desnutrición. En concreto, y en los anexos de este domicilio, la Guardia Civil contabilizó hasta once perros de distintas razas, destacando la presencia de tres ejemplares considerados potencialmente peligrosos; sin ningún tipo de autorización o seguros de responsabilidad civil, uno de ellos sin chip de identificación y los otros dos a nombre de terceras personas.

 

Estos tres ejemplares fueron retirados cautelarmente por agentes medioambientales de la Xunta de Galicia y recogidos por el Centro de Acollida e Protección de Animais (Caan) de la Diputación de Pontevedra. En consecuencia, la Guardia Civil procedió a la investigación penal de la pareja que residía en la casa como supuestos autores de un delito de maltrato animal. Además de las diligencias instruidas, que se remitieron a la Fiscalía Coordinadora de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Vigo, el Seprona formuló varias denuncias por distintas infracciones administrativas a la normativa sobre animales.

Investigan a dos vecinos de Chapela (Pontevedra) por maltrato animal