lunes. 15.08.2022

La delegada de la Xunta en Vigo se "esperaba" ser señalada en la Patos

La delegada de la Xunta en Vigo, María José Bravo Bosch, ha asegurado hoy que se "esperaba" ser señalada públicamente en relación con la Operación Patos, a la vez que ha negado que el Consorcio del Casco Vello, que preside, diera una sola obra a Eiriña, una de las empresas investigadas.

La delegada de la Xunta en Vigo, María José Bravo Bosch, ha asegurado hoy que se "esperaba" ser señalada públicamente en relación con la Operación Patos, a la vez que ha negado que el Consorcio del Casco Vello, que preside, diera una sola obra a Eiriña, una de las empresas investigadas. En declaraciones a los medios, Bravo Bosch se ha mostrado "sorprendida" por lo que hoy se publica en prensa del sumario respecto a la supuesta influencia del jefe de Eiriña, Enrique Alnso Pais, imputado en la causa, sobre su persona, y ha dicho que es "lista" y que se lo "esperaba". "Entiendo muchas cosas", ha dicho la delegada de la Xunta en Vigo, quien ha añadido que existen "muchas motivaciones" que ha preferido no nombrar. Preguntada por si tiene algo que ver el hecho de que forme parte de una corriente alternativa para la presidencia del PP local, ha respondido inicialmente que no podía "decir nada".

 

"Nunca he negado nada pero no puedo hacer declaraciones. Vamos a dejarlo ahí", ha contestado al ser interpelada por si efectivamente forma parte de esa corriente alternativa. Más adelante, y tras hablar sobre otro asunto diferente, Bravo Bosch ha retomado la cuestión y ha afirmado que su relación es "correcta" con todos los miembros del PP de Vigo y que todo esto "nada tiene que ver" con su partido.

 

Previamente a esa matización, la delegada de la Xunta en Vigo también había proclamado que es "la única" que no le ha dado "un solo euro" al jefe de Eiriña y que "los demás sabrán". Ha dicho que tiene "la conciencia muy tranquila", que si es imputada se defenderá "como corresponda" y que le molesta que se ponga el foco sobre ella y "ciertas casualidades". Bravo Bosch ha revelado que hoy llamó al vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, para decirle "lo mismo" que luego a los medios de comunicación y que no ha hablado con el presidente, Alberto Núñez Feijóo, porque "no es responsable de nada de esto" y porque le consta que "confía en todo lo que se hace desde la Xunta".

 

La delegada ha reseñado en que el Consorcio del Casco Vello no le ha dado una sola obra a Eiriña, a pesar de que se presentó a "un montón de concursos", ni siquiera en los negociados de adjudicación directa, que "podríamos haberle dado el que nos hubiera dado la gana". Ha detallado que en el ámbito de la delegación territorial de la Xunta se le concedieron "muy pocos contratos" a Eiriña, aunque por entonces no había ninguna investigación judicial en curso, y ha recalcado que no forma parte del proceso de contratación.

 

Sobre la conversación intervenida por la Policía en la que su jefe de gabinete se refiere a Alonso Pais como el "enchufado" de la delegación de la Xunta, ha dicho que le ha preguntado por esta cuestión y que "no le consta, no se acuerda", y que en todo caso debe tratarse de "una broma". "¿Cuántas veces uno habla y se le saca de contexto? No sé en qué contexto nos han tomado algunas conversaciones. Aunque, de momento, no he visto ninguna mía, pero tampoco lo descarto", ha reflexionado. Bravo Bosch ha aclarado también que la comida a la que asistió con el jefe de Eiriña y el líder del PP de Vigo, José Manuel Figueroa, fue por iniciativa del constructor, al que ha definido como "un hombre de partido" y con el que mantenía "una relación normal".

 

Alonso Pais, según la delegada de la Xunta, se lo pidió porque había "ciertas diferencias de apreciación" entre ella y Figueroa. Ha agregado que no fue una comida secreta ni en un reservado, que fue "absolutamente política", sin ninguna otra "relación", aunque que le "sorprendió" que estuviera presente el empresario.

La delegada de la Xunta en Vigo se "esperaba" ser señalada en la Patos
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