miércoles. 19.06.2024
Justicia

La Fiscalía mantiene la petición de 15 años para los acusados de agredir y robar a un cura

La Fiscalía ha mantenido su petición inicial de 15 años de cárcel para cada uno de los dos acusados de agredir y robar en octubre de 2016 al párroco de la iglesia de Santa Rita, en Vigo, al que causaron graves secuelas como consecuencia de los golpes que le propinaron, al ver acreditada su responsabilidad en estos hechos.

La Fiscalía ha mantenido su petición inicial de 15 años de cárcel para cada uno de los dos acusados de agredir y robar en octubre de 2016 al párroco de la iglesia de Santa Rita, en Vigo, al que causaron graves secuelas como consecuencia de los golpes que le propinaron, al ver acreditada su responsabilidad en estos hechos. Durante la segunda y última jornada del juicio, celebrada hoy en la Sección Quinta de la Audiencia de Pontevedra, con sede en la ciudad olívica, el Ministerio Público ha modificado sus conclusiones en lo relativo a la descripción de las lesiones de la víctima, actualizando lo expuesto en un inicio gracias a un informe sanitario elaborado el pasado mes de agosto.

 

Lo anterior, ha añadido la representante de la Fiscalía, repercute en la petición relativa a las indemnizaciones que los acusados, Pedro Yago S.P. y Alison Lucas B.R., ambos de nacionalidad brasileña, deberán abonar de forma conjunta en caso de ser condenados. En un inicio, la Fiscalía fijaba una indemnización de 400.000 euros y el pago de otras cantidades en concepto gastos de rehabilitación, asistencia médica, perjuicio patrimonial y por los efectos sustraídos.

 

Ha insistido en que durante el juicio "han quedado acreditados los hechos y la responsabilidad" de los procesados y ha destacado que ambos cayeron "en múltiples contradicciones" durante la instrucción y la vista oral relativas a "lo que hicieron el día de los hechos, las horas y otras cuestiones puntuales" que influyen en el esclarecimiento de lo ocurrido.

 

Ha mencionado incongruencias de los encausados al intentar aportar datos sobre aspectos particulares como la ropa que vestían ese día, el hallazgo de una caja de caudales en la vivienda de uno de los detenidos o el lugar donde se encontraban a la hora a la que se produjo la agresión. La Fiscalía ha hablado de relatos "inverosímiles" en algunos casos y ha incidido en que la víctima, Antonio R.S., de 82 años, es "una persona anciana y vulnerable, algo que se puede apreciar a simple vista".

 

Por su parte, las dos defensas han solicitado la libre absolución de sus representados y, en el caso de Alison Lucas B.R., ha expuesto que, aunque los hechos son "graves", la participación de este chico en la agresión y el robo "no ha quedado acreditada", como tampoco que se le propinase "una paliza" al párroco.

 

El letrado de Pedro Yago S.P. ha reconocido que, aunque la presencia de este varón en las inmediaciones de la iglesia el día de los hechos, el 8 de octubre de 2016, sí está confirmada, no se puede acreditar de forma "concluyente" su participación en el asalto. Ha matizado que la declaración que la víctima realizó en el hospital, y en la cual reconocía al chico, es "confusa". Durante la jornada de hoy, al margen de la exposición de conclusiones, también se ha escuchado el testimonio de agentes de la Policía Local de Vigo y la Policía Nacional que intervinieron en el caso, así como de los forenses que determinaron el alcance de las lesiones de la víctima.

 

Estas últimas han expuesto que, aunque Antonio R.S. presentaba erosiones externas en el lado derecho de la cara, la "más importante", un hematoma subdural, apareció en el lado izquierdo "menos de 24 horas" después del asalto a consecuencia, probablemente, del "contragolpe". A ello han sumado la edad del hombre y el tratamiento anticoagulante que tomaba en ese momento.

 

Las expertas han abundado en que este tipo de lesiones "son, habitualmente, de origen traumático", y en que a veces se producen "por traumatismos mínimos", más aún en pacientes de avanzada edad y, por tanto, más "vulnerables". Han asegurado que, aunque el párroco presentaba lesiones "compatibles con una caída en una superficie rugosa", otras se encontraban "en otro plano", y han confirmado que ahora permanece en una situación en la que "no puede moverse de ninguna manera, sólo mediante grúas", y que necesitará "atención y asistencia de terceras personas durante toda la vida". Con todo ello, han concluido que existe "un nexo de causalidad" entre una agresión y la hemorragia, ya que "cumple el criterio temporal y el criterio del contragolpe".

 

Por su parte, los agentes de la Policía Local que acudieron a la iglesia de Santa Rita tras tener conocimiento de lo ocurrido han manifestado que se encontraron al párroco "ensangrentado, muy nervioso" y explicando que dos personas, una de los cuales "conocía", le habían golpeado y robado. Los efectivos de la Policía Nacional que han acudido hoy a testificar han corroborado que las cámaras de seguridad de varios establecimientos comerciales de la zona marcaron "las rutas de llegada y huida" de los acusados, que fueron localizados días después "por casualidad" en la vía pública.

 

El Ministerio Fiscal defiende en su escrito que, a las 16.00 horas del 8 de octubre de 2016, los dos chicos, que se encuentran en prisión provisional desde noviembre de ese año, "previamente concertados y guiados por un ánimo de enriquecimiento ilícito", entraron en la iglesia de Santa Rita con el pretexto de solicitar confesión al párroco. No obstante, y tras acceder a la zona de oficina y despacho del sacerdote, uno de ellos lo agarró, mientras el otro se hacía con las llaves de la caja de caudales, donde se guardaban unos 700 euros en efectivo y joyas, apoderándose también del reloj de la víctima y de sus gafas.

 

El sacerdote, según el relato de la fiscal, "se resistió e intentó impedir estos hechos", aunque, finalmente, fue tirado al suelo, donde le propinaron varias patadas y golpes en la cabeza, a consecuencia de los cuales sufrió erosiones superficiales en nariz, oreja derecha, mejilla derecha y piernas.

 

No obstante, "los golpes recibidos en la cabeza" le provocaron al día siguiente un hematoma subdural que ha desencadenado en una incapacidad para la deambulación y la realización de las actividades básicas de la vida diaria, necesitando de forma permanente ayudas de terceras personas. El juicio ha quedado visto para sentencia.

La Fiscalía mantiene la petición de 15 años para los acusados de agredir y robar a un cura