domingo 24/10/21
Juicio

La viuda del exbatería de Los Piratas dice que su marido "no era un maltratador"

La viuda de Javier Fernández, exbatería de Los Piratas, ha reiterado hoy que su marido "no era un maltratador ni nada que se le parezca" y que su muerte, a manos de un guardia civil que está siendo juzgado en Pontevedra por homicidio imprudente, fue "innecesaria" y "totalmente evitable".

La viuda de Javier Fernández, exbatería de Los Piratas, ha reiterado hoy que su marido "no era un maltratador ni nada que se le parezca" y que su muerte, a manos de un guardia civil que está siendo juzgado en Pontevedra por homicidio imprudente, fue "innecesaria" y "totalmente evitable".

 

A través de un comunicado, Andrea Montes quiere que quede "bien claro" que Javier Fernández "nunca" le pegó ni le gritó ni tampoco ejerció ningún tipo de maltratado sobre ella en los nueve años de relación sentimental, así como tampoco a su hijo, que tenía tan solo dos meses de vida cuando falleció su padre. "Nunca fui una mujer maltratada. Él era todo lo contrario a un maltratador, no era una persona violenta.

 

Era una persona amable, muy cariñosa, generosa, entregada a su familia, a sus amigos, a sus vecinos, a sus alumnos, siempre dispuesto a ayudar", ha explicado la viuda. Coincidiendo con el juicio que se está celebrando en Pontevedra, la mujer recuerda que el "fatídico" día de su muerte "fue la primera vez" en toda su vida que lo escuchó gritar y que lo vio con agresividad y que, por ello se asustó tanto que decidió pedir ayuda para "estabilizarlo".

 

El músico, según relata su mujer, estaba "en pleno brote psicótico" fruto del trastorno bipolar que tenía diagnosticado desde hacía diez años, una condición que "nunca le dio problemas" hasta que fue "mal medicado" al haber recibido el alta psiquiátrica y le habían propuesto dejar el tratamiento "a su ritmo", en contra de la opinión de su familia. Esta "nefasta" reducción de la medicación, añade la viuda, hizo que Javier Fernández "cayese en picado".

 

La mujer explica que el día de su muerte pidió a una vecina que llamara al 112 y que ella misma paró a los agentes de la Guardia Civil para explicarles, a su llegada al lugar, que su marido se mostraba "agresivo" por su trastorno bipolar. Matiza, además, que el músico entregó a su hijo a un amigo "sin resistencia alguna" y éste lo llevó junto a ella, por lo que "nadie nos ha salvado de nada ni a mí ni a mi hijo" ya que ambos se encontraban fuera de la vivienda familiar.

 

"Mi marido estaba solo en casa cuando se supone que iban a ayudarle", añade Andrea Montes en su comunicado, que reitera que los agentes estaban informados "debidamente" de lo que se iban a encontrar en la casa. La viuda asegura que "no hay nada" que pueda "aliviar" el sufrimiento que padecen ella y su familia, ya que "nada podrá devolvérnoslo y nada podrá evitar que mi hijo crezca sin su padre", pero confía en que se reconozca que su muerte "era innecesaria y totalmente evitable" y que los responsables "asuman sus responsabilidades".

Comentarios