martes 18/5/21

“La riqueza y la propiedad son buenas cuando ayudan a los otros”

El papa Francisco ha escrito un prefacio para el libro “Povera per i poveri. La missione della Chiesa”, (Pobre y para los pobres. La misión de la Iglesia) del cardenal Gerhard Müller que será presentado el próximo martes. En el prólogo, el Santo Padre habla sobre la pobreza...

El papa Francisco ha escrito un prefacio para el libro “Povera per i poveri. La missione della Chiesa”, (Pobre y para los pobres. La misión de la Iglesia) del cardenal Gerhard Müller que será presentado el próximo martes. En el prólogo, el Santo Padre habla sobre la pobreza, no solamente económica pero también social y moral. E invita a usar los bienes no solamente para las propias necesidades, sino para que al ofrecerlos a otros produzcan frutos.

 

Y precisa que la pobreza puede ser entendida como un recurso si lleva a la solidaridad, al punto que Jesús la convierte en una bienaventuranza. “El dinero es un instrumento que de alguna manera -como la propiedad- prolonga y acrecienta la capacidad de la libertad humana” y por ello le permite “de obrar en el mundo, de actuar y de llevar fruto”. Pero claramente es también un medio que aleja al hombre del hombre, llevándolo a tener un horizonte egoísta.

 

El prefacio del libro del cardenal Müller como primicia por el principal diario italiano, ‘Il Corriere della Sera’. El Papa indica además, que la palabra ‘pobreza’ en el mundo occidental es reducida simplemente un sinónimo de ‘malestar’, porque relacionado a la falta de poder económico, lo que significa irrelevancia de poder, político, social y humano. Al punto que “quien no posee dinero es considerado solamente en la medida en la que puede servir a otras finalidades”.

 

O sea enfatiza negativamente este estatus. Y en este cuadro el papa Bergoglio precisa, que “no existen solamente las pobrezas relacionadas con la economía. Jesús mismo nos lo recuerda, advirtiéndonos que nuestra vida no depende solamente de nuestros bienes”. El Santo Padre habla además de la necesidad de la solidaridad que tenemos todos, desde que uno es niño. Primero las atenciones y cuidados de los papás, después en cada etapa de la vida se vuelve necesaria la ayuda de alguien, porque nadie “logrará nunca a apartar de sí el límite de la impotencia delante de algo o de alguien”.

 

“La riqueza y la propiedad son buenas cuando ayudan a los otros”
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